En esta ocasión quiero compartir con ustedes el ejercicio de este mes de Adictos a la escritura, el cual lleva por nombre doble imagen en mi caso y otra compañera blogger debemos escribir un relato en base a una misma foto.
a continuación les dejo mi relato que he nombrado:
Inseparables

También recuerdo
que cuando yo pintaba en la mesita que tenía en mi habitación Candy se acostaba
a mis pies con la pancita arriba para que yo pudiera acariciarla y para que no olvide
de que no estaba sola.
Mi madre decía:
-
Lucia
y Candy son inseparables, siempre que pierdo de vista a la cachorrita la
encuentro jugando con mi niña debajo de la cama. O cuando no diviso a mi
pequeña ya le escucho a la Candy que ladra para avisarme dónde encontrarlas.
Mamá me sentó en
la silla alta para la merienda y me regaño porque llenaba de comida la cuchara
de bocados más grandes que mi boca.
La última frase que recuerdo con claridad, que dijo mamá, fue:
-
Lucía,
solo lo que entre en tu boca!
A partir de ese momento fue como que alguien me encerró en una cajita donde solo estaba yo y que a veces venia mi Candy a jugar.
Me costaba mucho
trabajo mantener la mirada cuando la gente hablaba conmigo y me confundía ver como
mis hermanos Antonio y Miguel movían sus manos al decir las cosas. También me
resulta molesto que alguien me quiera tocar, solo las manos de mamá pueden
tocarme.
Ahora no veo
necesario decir todo lo que siento o pienso, prefiero pintar.
Mamá está preocupada porque no quiero hablar me
han llevado donde un médico que me hace muchas preguntas que yo no le veo el
sentido responder pues mi madre sabe que yo sé muy bien esas repuestas, pero el
siempre pide que haga dibujos, se maravilla de que pueda dibujar tan definido a
pesar de ser tan pequeña.
Ese doctor habla
de Lucia como que si yo no estuviese aquí, dice que tengo algo llamado Asperger
pero que todavía no sé de qué va eso, a mí no me duele nada. No creo estar
enferma.
Cuando llegamos
a casa, yo corrí a mi habitación para pintar unos pajaritos azules con celeste
que se había posado en la ventana del consultorio.
Mi madre me
pregunta si tengo hambre, pero no sé cómo articular las palabras solo consigo
mover ligeramente mi mano afirmando su respuesta. Cuando regresa con un
refrigerio solo dice:
-Cariño, porqué
logras dibujar como una profesional y no consigues mirarme cuando te hablo o
hablar como lo hacías antes…
En ese instante
entra Candy haciendo unos pequeños gimoteos al pasar cerca de mamá pero cuando
llega donde estoy yo se echa de una sola vez en el piso y comienza a temblar. De
inmediato yo me froto mis brazos y es visible que se siente una corriente de
aire que entra por la ventana de la cocina. Pero apenas llegue a casa no sabía cómo expresar
esa sensación de frío.
Fue entonces
cuando mamá descubrió que nosotras mi mascota y yo teníamos un lazo especial
pues cuando yo tenía frío, sueño, hambre; la Candy llamaba su atención para que
mis necesidades sean entendidas.
Ha pasado ya
mucho tiempo desde que me diagnosticaron Asperger, cada mañana viene una chica
que me hace preguntas a cambio de un dulce o nuevo juguete, ahora ya puedo
decir algunas palabras como mi nombre, mamá, CANDY, hambre, sueño; durante las
terapias ya logro estructurar oraciones sencillas pero todo esto ha sido
posible desde que mi amada mascota tiene su camita en mi dormitorio.
Resulta mágico su presencia en mi vida no me
siento tan sola al estar en esta cajita que me impide mirar de nuevo los ojos
de la gente cuando conversan conmigo.
En las mañana es
fácil dibujar y pintar todas la cosas que pasan por mi mente, las oraciones que
no logro decirlas en voz alta, los abrazos y besos que ya no fluyen de mi ser.
Por eso mi madre
enmarca cada uno de mis cuadros los coloca en un cuarto que hizo especialmente
para ello y desde la puerta sonríe ligeramente para que Candy se acueste panza
arriba para que yo pueda mecánicamente pasar mi mano en su vientre y pueda
sentirme acompañada.
Según mis cálculos debo tener 11 años, 4 meses, 2 semanas, 1 día, 4 horas con 24 minutos de vida.
Y al fin puedo decir:
- - Gracias
Candy!! por ser mi amiga y dejar que mamá entienda lo que pasa en mi interior.